Me entraron ganas de hacer una cosa que no es que se haga por aquí... ¡tallar una! Aquí presente, la víctima (y si miras bien por la ventana, hay un montoncito más de calabazas, se venden como caramelos por estas fechas):
Empezaremos abriéndole a la paciente la sesera, para luego pasar a su vaciado:
Pero que quede bien limpica, ¿eh?
Y luego procura ponerle una cara simpática, ¡nada más!
Ah, claro, ilumínala.
Pero sin ello ¡también harás que la gente sea feliz!
Hasta Amy Winehouse adorará tu calabacita... ¡Se nos apareció en el piso sólo para darle un beso! Ayh... amor de calabaza...
(Y así quedó inaugurada la entrada más "fotologuera" de este blog).
